Los objetos más bellos no son los que parecen nuevos. Son aquellos en los que se nota que los han creado unas manos humanas.
Esta colección se inspira en las antigüedades y en el paso del tiempo, que las convierte en testigos de historias. Las joyas de oro, plata, piedras preciosas y diamantes de laboratorio lucen una superficie intencionadamente irregular, una belleza que remite al mundo de las antigüedades y la artesanía, donde cada imperfección es la firma de quien la crea.